Mostrando entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de noviembre de 2019

ELECCIONES 10N 2019 Requiem por el 15-M.

El 15 de mayo de 2011 el pueblo español, vanguardista y valiente, se rebeló. Fue Pueblo en el sentido más político, más humano. Dijo basta y fue audaz. Y extremadamente pacífico. Fue fuerte y libre. Y exigió al estado que, ya que tenía que existir, al menos sirviera al pueblo, dejara de mentir, dejara de aniquilar la separación de poderes, dejara de servir a los poderosos. Exigió al poder político que fuera heroico, como ellos.

Los partidos políticos, asustados y conscientes del valor que tenía este movimiento, pasaron por aquel lugar imaginario - por aquella Utopía enorme - como depredadores del poder político que son, desde PPSOE, hasta Cs, pasando por los SS (sindicatos serviles-subvencionados) hasta la izquierda comunista. Todos querían aprovechar el nicho de votos de los indignados, que se traduciría para quien los consiguiera en poder y dinero. Y se llevó el gato al agua Pablo Iglesias con unos colegas.

Hace pocos días nuestro previsible próximo vicepresidente del gobierno, ese mismo Pablo Iglesias, publicó un artículo en The Guardian:

https://www.theguardian.com/commentisfree/2019/nov/18/spain-coalition-catalan-far-right-vox

A mi me tocaba hacer un post post-electoral (valga la rebuznancia aliterante). Y, aunque quería hablar de lo importante (del insólito gorjeo auroral de los gorriones madrileños, esos heraldos de la esperanza urbanita), de nuevo, como casi siempre, me toca ocuparme de lo urgente.

Como quiera que estoy plenamente convencido de que el análisis de la realidad se puede empezar por cualquier lado, porque la realidad es mapa, y porque cada uno de sus elementos es señal que apunta a todo el resto; como cualquier nodo de la realidad me vale para llegar a cualquier otro porque, total, qué prisa llevas; y como quiera que el artículo de Pablo Iglesias lo cuenta todo sin contarlo del todo y eso es interesante, empecemos por ahí.

Es un hecho contrastado que la realidad, igual que el pasadose crea. Ante esto caben dos posturas: Una, la que considero más libertaria, que tiene en cuenta lo vivido para crear una realidad acorde y desde ahí soñar lo necesario - la Utopía; la otra, la más estatalista, y por lo tanto conservadora y autoritaria, que descarta los datos que no le convienen para crear una realidad acorde a lo deseado de antemano, sin interesarle la tozuda realidad, y modificando lo vivido. Esta última aúna a los principales líderes políticos, incluido Iglesias y su artículo es un ejemplo paradigmático.

Lo deseado de antemano que persiguen Iglesias, Sánchez, Casado y Abascal es el poder, es decir, la capacidad irrestricta de imponer un criterio sobre los demás, y todas sus consecuencias prácticas. En eso, en desear ese poder por encima de lo vivido hasta modificar la realidad, están juntos Sánchez, Iglesias, Casado y Abascal. También lo están en su adhesión al principio más totalitario de todos: hay que llegar al poder para cambiar las cosas, cueste lo que cueste. El problema es que cambiar las cosas cueste lo que cueste ... es no cambiar nada. Es más de lo mismo. Y el poder acaba por demostrarlo destruyendo cualquier atisbo de deseo de cambio.

Lo que cuenta Iglesias es mucho menos importante que lo que no cuenta. Lo que omite señala hacia dónde quiere ir, y por lo visto, dónde va a llegar.

¿Omisiones en el artículo de Iglesias? La inutilidad carísima de la repetición electoral; El descenso en votos, tanto de él como de Sánchez; el problema de la inmigración, que lo es y que existe en muchos planos y que necesita atención y matices para que no triunfen las posturas populistas; el problema de la falta de respuesta estatal a la situación catalana que hace que el estado parezca débil con los fuertes y aplastante con los débiles; el problema de que su falta de soluciones haya hecho ascender de forma imparable el nacional-catolicismo de PP y VOX. La falta de una explicación de cómo es posible negociar con alguien que, teóricamente, tan alejado está de sus supuestos principios anticorrupción como el PSOE (que es un partido esencialmente corrupto, como el PP).

¿Y por qué lo omite? Difícil decir qué pasa por la cabeza de nadie, pero hay algunas interpretaciones que suenan  plausibles.

La primera y más obvia es que si una persona inteligente como Iglesias no lo cuenta, es porque no quiere. A pesar de ser datos casi incontestables, e incontestablemente relevantes. Es suficientemente listo como para saber que no puede negarlos, como sí hace Sánchez (le obligaron a repetir las elecciones, etc). A Iglesias, siempre más astuto, le basta con no hablar de ello para que esos hechos desparezcan en el limbo del olvido y no sean. Especialmente ante la opinión pública extranjera en un periódico que leen posibles aliados.

La siguiente interpretación, a raiz de la anterior, es que Iglesias presenta un talante dialogante y moderada porque se está construyendo una imagen de gobernante. Pero Iglesias es un firme partidario del poder del estado en su versión más fuerte. Lo ha demostrado, por ejemplo, en Vistalegre II, donde los representantes de más del 40% de las bases de su partido fueron purgados al estilo comunista. El poder y su ejercicio requieren ser fuerte por parte del gobernante, y sacrificio, sobre todo por parte de los gobernados. Sánchez también es partidario del poder fuerte, como demuestra su no-libro (Manual de Resistencia), cuyo máximo valor propuesto es la ... ¡resistencia!. Por cierto, algo que le equipara al autócrata Donald Trump. Ambos son también resistentes y purgadores en nombre de la autoridad. Casado y Abascal exactamente igual. Iglesias sabe que para acceder a ese poder que justifica su ser en todos los planos, hay que olvidar ciertas cosas.

En un mundo ideal esto tendría un coste. En la democracia moderna, sin embargo, casi no lo tiene. El mecanismo que se utiliza para evitar pagar el precio de ignorar la realidad de forma activa (eso que llamamos "mentira") se llama "ideología". Si, por ejemplo, Iglesias y Sánchez se declaran progresistas y de izquierdas, da igual lo que hagan luego, porque hay una parte de sus electores que con saberse de izquierdas tienen suficiente. Da igual lo que omitan o mientan, los casos de corrupción que les acechen o las incoherencias que su actitud supongan. Mientras sean de izquierdas todo va bien. Ser de izquierdas sólo significa ser uno de los nuestros, pero es suficiente. ¡Ah!, la pertenencia. ¡Ah!, la tranquilidad moral de estar en el lado correcto. Con las derechas pasa lo mismo, por supuesto. El fenómeno de los hinchas de nuevo. Viva er Betis manque pierda.

La diferencia entre ellos es que Casado y Abascal no lo ocultan. Se equivoca Iglesias llamándoles liberales. No lo son, igual que no lo es él. La democracia se ha convertido en una carrera para hacerse con dos piedras filosofales: Una, el control del dinero más fácil y abundante que se puede obtener, es decir, los presupuestos generales del estado. La segunda, el control de la máquina represiva más fuerte y numerosa que hay en nuestro país, es decir, las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado.

C´s ha muerto porque eran, al menos en apariencia, los más peligrosos para esa visión del mundo: eran los liberales. Eran, al menos en su discurso, los que querían un control exhaustivo y manifiesto sobre ese poder que controla el dinero público, y policía y ejército. Yo no les voté nunca, pero, como sugería Marshall en Pidiendo lo imposible, eran los aliados naturales, al menos en esta situación, de cualquier postura libertaria. Y han desaparecido.

Iglesias quiere el poder, y Sánchez se quiere a sí mismo, ambos hasta la extenuación. Ambos en una línea política autoritaria, como la de sus supuestas némesis Casado y Abascal. Más de lo mismo. El 15 M, movimiento que situaba el poder en el pueblo porque lo exigía el propio pueblo, con Iglesias y Podemos como protagonistas y ante el aplauso del post-comunismo autoritario, está a punto de ser definitivamente neutralizado con éxito. El 15-M ha muerto.

¡Viva el 15-M!


sábado, 9 de noviembre de 2019

ELECCIONES 11/2019. LA DEMOCRACIA DEPORTIVA.

Mañana hay elecciones. Otra vez. 

Esta vez no votaré. Y después criticaré los resultados y a sus responsables. Sin complejos. Rechazo de plano la teoría de que no votar te despoja de capacidad como ciudadano para opinar sobre la situación política. Lo que te despoja de ese derecho es el desinterés, o la pereza, o el descreimiento. 

Pero yo no votaré como forma de protesta por dos razones que nada tienen que ver con la desidia o la depresión política:

La primera, y tal vez la más importante, por hecho de que ésta es la cuarta vez que se nos convoca a las urnas en 4 años. Se han gastado más de 138 millones de euros en cada una de las dos últimas. Teniendo en cuenta que la segunda es el resultado, de nuevo, de la inepcia de nuestros representantes, me pregunto qué hubiera podido hacerse con esos 138 millones si se hubieran dedicado a combatir la pobreza de los madrileños sin hogar, por ejemplo. Las elecciones de mañana han derrochado, de nuevo, para enviar propaganda que nadie lee, y organizar mítines a los que solo van los convencidos. Esto es un insulto a la democracia real.

La segunda por la creciente transformación de la política en un evento deportivo. Uno es de un equipo y lo apoya contra viento y marea. Viva el Betis manque pierda. Los partidos actuales cuentan todos con una base fiel que les vota a pesar de los Gurtel, los ERE, la indiferencia ideológica, o el populismo rampante. Se vota igual que se apoya al equipo de toda la vida. Aunque sea una mierda, sus dirigentes sean unos chorizos, o sus jugadores unos cretinos. El equipo es el equipo. 

Soy uno de esos supuestos 35% de votantes que puede cambiar de opinión. A todos mis correligionarios en este ateísmo político, a todos los que creen que hay que pensar antes de emitir un voto, les invito a considerar la posibilidad de no votar. Una no-participación alta enviará un mensaje claro: esto no es un partido de fútbol (o de rugby, o de baloncesto, o del deporte que sea). Hagan su trabajo y dejen de derrochar nuestro dinero. Y si no son capaces, lárguense y dejen pasar a otros con más capacidad y ganas.

Mañana no voto porque no quiero ayudar a sostener la idea de que somos hinchas.

sábado, 17 de octubre de 2015

LA MIERDA ATRAE A LAS MOSCAS

Y eso no quiere decir que yo piense que las moscas no debieran existir. Ni para el caso la mierda. 

Entiendo que esto en lo que vivimos (¿mundo? ¿cosmos? ¿universo? ¿naturaleza? ¿Todo?) es un sistema complejo de relaciones. 

Y si, por ejemplo, desaparecieran las moscas, el desequilibrio resultante podría llevarnos hasta la destrucción total. 

Pero lo cierto es que la mierda atrae a las moscas. ¿Por qué? Porque encuentran en ella un medio adecuado para sobrevivir.

En España estamos empeñados en que lo que está mal son los políticos, errando el tiro del todo. “Los políticos” no define a un tipo determinado de ser humano. Define más bien la actividad a la que se dedica un tipo determinado de ser humano. 

La pregunta es: ¿Qué tiene la política española para que el actual modelo de político se acerque a ella?

Tres razones por las que la política española atrae a algunos seres humanos:

1º Para ser político no piden nada. Sencillo, ¿no? No hacen falta idiomas, formación (ni bachillerato, ni la ESO, ni ná), no hace falta experiencia laboral, ni conocer bien un campo de actividad determinado. Nada. Es lo que llaman un "político puro". Se puede ser semianalfabeto y llegar a ministro. Quod erat demonstrandum.

2º Se maneja una cantidad de dinero enorme. 440.074 millones de euros, que es el presupuesto general del Estado para 2015. Gestionado directamente por los poderes públicos. Es el mayor presupuesto imaginable en España.  Inditex vendió en el mismo año por valor de 18.117 millones de euros.

3º Nadie te pide cuentas. Sí, ya sé. El pueblo te castiga si lo haces mal, ... pero, vamos a ver … Los dos partidos (hasta ahora) principales del sistema, PP y PSOE, tienen un suelo de votos gigantesco. En concreto un 25% y un 24% respectivamente del voto válido, según el barómetro CIS de abril 2015. Eso quiere decir que, después de Aznalcóllar, la corrupción galopante en la financiación de partidos, la inclusión de imputados en las listas electorales, etc, un 49% de los votantes sigue votando a éstos partidos. ¿Dónde está el castigo del pueblo?

Además ambos partidos se han asegurado que la justicia no les moleste. Desde Felipe González hasta hoy, todos y cada uno de los gobiernos han avanzado hacia una cúpula del Poder Judicial que dependa del poder político. De esta forma los aforados (que no son todos, pero son bastantes) dependen de un tribunal elegido por los partidos políticos: el Tribunal Supremo. Entre esto, y el turno que permite dar acceso a la carrera a jueces a propuesta de esos partidos y del órgano de gobierno del Poder Judicial, elegido por los partidos mayoritarios, ¿Qué posibilidades tiene un político corrupto de salir bien parado?

No quiero decir que todos los jueces sean corruptos. Al revés, hay muchos que han dado muestras de valentía e independencia. Pero no están en los puestos clave relacionados con el control del Poder Ejecutivo y Legislativo. ¿Por qué?

Ahora la gran pregunta: ¿Qué tipo de ser humano se orienta hacia una actividad en la cual no piden nada para entrar, se maneja muchísimo dinero con muy poco control, y hay una cierta impunidad tanto política como judicial?

La regla de tres: la mierda atrae a las moscas en la misma medida en la que el marco político actual atrae a X. Despeja la X.

Por supuesto que no todos los políticos concuerdan con esa imagen que genera su actual situación. Por supuesto que los hay honestos y con ganas de ayudar. Pero hay que reconocer que las condiciones actuales no favorecen su aparición ni su desarrollo.

La solución parece sencilla. No sirve de nada pedir declaraciones de buenas intenciones, entonaciónes de “mea culpa”, ni nada parecido. Hay que desplazar la mierda para que las moscas vayan hacia otro sitio. No se trata de fumigar. Eso sería horrible y las moscas cumplen su función. Pero no deben estar en política. 

Por lo tanto reformemos el marco político actual. ¿Cómo?

1º Hagamos que para acceder a puestos medios y altos de gestión política se exija un mínimo de formación y un mínimo de experiencia laboral. Por ejemplo, que no sea posible presentar a Europa políticos que no hablen ningún idioma. Incluido el suyo. Eso genera una imagen deplorable de nuestro país. Eso del político puro es un excusa para acceder al poder sin merecerlo. Por supuesto que hacen falta cualidades políticas. Pero también hace falta formación y experiencia.

2º Hagamos que la gestión del dinero público sea distinta. Hay muchas propuestas. Pero más control nunca debe suponer menos agilidad. Una propuesta seria, por ejemplo, podría ser algo parecido a esto: La Riqueza (pública) de las Naciones, de Detter y Fölster. Echen un vistazo al libro. No digo que sea irrefutable, pero al menos explora caminos más ágiles y más honestos.

3º Acabemos de una vez con la dependencia política del Poder Judicial. Esto es demasiado fácil de hacer como para no intentarlo. Basta con que el Parlamento devuelva al Consejo General del Poder Judicial su independencia.

Una espía que vigilaba a Houellebecq, me ha soplado que según él,las moscas se reproducen a ritmo de 2 millones de huevos por hembra. Y una hembra vive entre 2 y 4 días. Y lo más interesante: a las moscas les atrae la mierda porque se reproducen dentro. La mierda y las moscas son parte de nuestro sistema vital, y sería una barbaridad intentar que no exisitieran. 

Pero hay una verdad irrefutable, y es ésta: si pones una mierda en tu cocina, se te llena de moscas.